CURIOSIDADES

Artabán: La historia del cuarto Rey Mago

El cuarto rey mago, conocido como Artabán o Artabasus, es una figura legendaria que se menciona en algunas tradiciones cristianas, aunque no forma parte de los evangelios canónicos.

Según la leyenda, Artabán era un hombre con barba larga y ojos nobles que residía en el monte Uchita.

A pesar de la versión «oficial» que destaca la presencia de tres Reyes Magos en la visita al recién nacido, un relato del siglo XIX escrito por el teólogo Henry Van Dyke narra la historia de Artabán.

Artabán: Cuarto Rey Mago

Este cuarto Rey Mago es menos conocido, ya que lamentablemente no logró llegar al lugar donde se encontraba el niño Jesús.

Dotado con el don de prever eventos importantes a través de un oráculo, fue advertido sobre la llegada de un ser luminoso que traería perdón y redención a la humanidad.

Artabán. magazinealdia.com

Artabán se retrasó y nunca consiguió llegar a su destino, cambiando por completo la historia de nuestra Navidad.

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Se cree que Artabán pudo haber sido un rey o un sabio de Oriente que se encaminó hacia Belén para rendir homenaje al niño Jesús, pero lamentablemente, debido a un contratiempo, no llegó a tiempo para conocerlo.

Mientras viajaba a Belén guiado por una estrella, se detuvo en el camino para auxiliar a un anciano y a una mujer que estaban en apuros.

Esta noble acción le ocasionó un retraso, impidiéndole llegar a tiempo a Belén y así perder la oportunidad de encontrarse con el niño Jesús.

En aquellos días, la noticia del nacimiento del Mesías se había difundido por todos los rincones, incluso llegó a oídos del Rey Herodes, quien, cegado por la ambición de poder, ordenó la matanza de todos los menores de dos años en la región.

Con el deseo de proteger a su hijo, San José y la Virgen María no pudieron permanecer en Belén y se dirigieron a Egipto para ocultar al recién nacido.

Diamantes, jades y rubíes

Por lo tanto, cuando Artabán finalmente llegó al pesebre donde Jesús había nacido, se encontró con el pesebre vacío.

El cuarto rey mago tenía la intención de regalar al recién nacido piedras preciosas como diamantes, jades y rubíes.

Sin embargo, no pudo prever los infortunios que surgirían en su camino, impidiéndole llegar al lugar donde se encontraba el hijo de Dios.

Dedicó muchos años a auxiliar a los pobres y a los enfermos, y finalmente se encontró con Jesús durante la crucifixión.

Al mencionarle a Jesús sobre los regalos que llevaba para él, Artabán recibió la respuesta de que su mayor regalo era su compasión y amor por los demás.

«No has experimentado fracaso alguno. Al contrario, me has encontrado a lo largo de toda tu vida. Cuando estaba desamparado, me brindaste vestimenta», le dijo Jesús.

«Cuando experimenté hambre, me disté alimento. En momentos de sed, me proporcionaste bebida. En situaciones de encierro, me visitaste», pronunció.

Artabán. magazinealdia.com

Artabán poseía el don de enterarse, por medio del oráculo, de los sucesos que para los demás pasaban desapercibidos.

Recompensado por su noble labor

«Porque estuve presente en cada persona necesitada a la que ofreciste tu ayuda en el camino. ¡Te agradezco sinceramente por tantos regalos de amor! Ahora estarás conmigo eternamente, ya que el Cielo es tu merecida recompensa», finalmente le dijo Jesús.

La historia del cuarto rey mago sirve como metáfora para resaltar la importancia de la compasión y el amor, mostrando cómo estos valores pueden conducirnos hacia la verdadera felicidad.

Otra variante de la leyenda sugiere que Artabán no logró llegar a Belén debido a que la luz de la Luna, en el día del nacimiento de Jesús, confundió al Rey Mago. Siguiendo lo que creía que era la estrella de Belén, se extravió.

La fascinante historia del cuarto Rey Mago siempre ha sido un enigma.

Sin duda, ofrece una valiosa lección sobre empatía y solidaridad, valores que deberían ser elementos esenciales en la celebración tradicional del Día de Reyes.

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